
En una noche que debió ser lluvia
o en el muelle de un puerto tal vez inexistente
o en una tarde clara, sentado a una mesa sin nadie,
se me cayó una parte mía.
No ha dejado ningún hueco.
Es más: pareciera algo que ha llegado
y no algo que se ha ido.
Pero ahora,
en las noches sin lluvia,
en las ciudades sin muelles,
en las mesas sin tardes,
me siento de repente mucho más solo
y no me animo a palparme,
aunque todo parezca estar en su sitio,
quizá todavía un poco más que antes.
Y sospecho que hubiera sido preferible
quedarme en aquella perdida parte mía
y no en este casi todo
que aún sigue sin caer.
Roberto Juarroz
Ilustración de Vladimir Kush
Ilustración de Vladimir Kush
2 comentarios:
Uno de mis poetas queridos, uno de mis libros atesorados, una de mis poesías más mías. Gracias por el puente. Un beso.
Para mí también, junto a Porchia, Juarroz me alumbra cada vez que lo leo, como la primera vez... Un abrazo!
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