Ilustración: "The African Baobab" (Finding Out Magazine)



SOBRE ESTE BLOG

Este espacio contiene textos de autores que han tenido para mí un impacto muy profundo, se trata de escritores que a mi juicio no escriben simplemente sino que logran hacer de la palabra un instrumento poderoso de transformación, por lo menos en mí estos fragmentos han tenido este mágico y misterioso efecto.




domingo, 13 de marzo de 2011

La Tarea (*)


Tienes una tarea para realizar.
Desde que has nacido la tienes
pero raramente la descubres.

De vez en cuando,
y como una estrella,
alguien la devela.
Entonces, con ella,
ilumina al mundo.

Cuando no la has descubierto,
cuando no has puesto en claro tu tarea,
entonces vagas sin rumbo,
te abandonas a la desidia o a la desdicha,
o te empeñas y te afanas
y corres y luchas, enardecidamente;
o te embarcas perezosamente en tus ensueños;
o roes amargamente la realidad,
como un hueso que se escapa a tus dientes,
o persigues la vida, desesperado,
como a una flor única que te niega a su perfume.

Porque hagas lo que hagas,
es a tí a quien persigues,
y tu tarea es: encontrarte.
Tu tarea es: saber quién eres.
Tu tarea es: saber para qué eres.

Y hagas lo que hagas,
y aunque te multipliques y te agotes,
y aunque persigas encarnizadamente tus sueños,
si no realizas Esa tarea:
no habrás hecho nada, nunca,
en tu vida.

(*) Texto de Rumi
Ilustración de Steve Adams (You need direction for investment)

23 comentarios:

Gastón D. Avale dijo...

Bueno, nunca mejor dicho...esto es perfecto... si de notas se trata...un 10 te queda chico y un 100 también... la tarea es esa... y nunca harías nada porque no hubieras existido sin resolverla... me conmueve leer esto, sinceramente... esta espectacular... muy bonito! un beso!

Fibonacci dijo...

Bonita reflexion nos has traido aquí, con la que estoy de acuerdo...me ha gustado...un besote

Cristina Morey dijo...

Hermoso texto Cecilia, gracias por publicarlo y concedérnoslo.
afectuoso abrazo,

Delia dijo...

Gracias Cecilia por este dulce recordatorio de Rumi, benditos los momentos en que descubrimos lo que está siempre en nosotros.
Un abrazo.

Francisca Quintana Vega dijo...

Pues si, debe ser así....cada uno tenemos nuestra tarea, nuestro destino....
Un abrazo.

Cecilia dijo...

Otro para vos.

Rayén dijo...

Saber cual es nuestra vocación, nuestra misión en el mundo es la prioridad, a veces, no es una tarea fácil.

Un abrazo.En un rinconcito especial hay algo para ti!!

Cecilia dijo...

Gracias Rayén!

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola Cecilia!
Una reflexion, muy realista.

Salud.
J.M. Ojeda.

Cecilia dijo...

Gracias! Saludos a vos.

BESANA.(Isabel/María) dijo...

Hola Cecilia,que sabias palabras nos ofreces en tu entrada ¡ Bellísimo!

Un abrazo!
Isabel

Cecilia dijo...

Gracias Isabel, gracias por tus palabras! Un abrazo!

Ni Nut dijo...

Hola Cecilia!
Tienes un premio para ti en mi blog http://refugioninut.blogspot.com
Luz y Amor, Ni Nut

Mariní dijo...

hermoso y luminoso post. ...gracias. me lo llevo a cieloytierra con tu permiso.

gracias por las "pistas"! (y la música...)

cariños

Cecilia dijo...

Gracias Ni Nut por el premio!

Gracias Mariní, cariños!

Magdala dijo...

Realmente no pueso mas que decir que estoy totalmente de acuerdo y cuanto mas huyes de la tarea mas te busca ella. Gracias por perlas tan lindas. Un abrazo

Cecilia dijo...

Gracias Magdala, otro abrazo para vos, y ojalá tu tarea no te persiga porque la hayas encontrado!

Ernesto. dijo...

Hola Cecilia... ¿un largo descanso en el escribir?

Un abrazo.

Cecilia dijo...

Hola Ernesto, si, en realidad un largo descanso en el publicar, porque en este blog sólo subo textos que no son míos. Estuve bastante alejada de los blogs y recién ahora me puse a renovar otro de mis blogs. Saludos y abrazos!

AnaR dijo...

Sí, siempre venimos a hacer algo...

Un abrazo

Dete dijo...

Sábios conselhos incluídos nesse texto. Temos mesmo de saber para que estamos aqui e cumprir nossa missão. Lindo blog. Já virei seguidora. Obrigada por sua visita ao meu. Beijos.

Cecilia dijo...

Ana: Otro abrazo para vos.

Dete: Gracias por tu comentario. Besos.

Cecilia

Mondragón de Malatesta dijo...

Yo sólo he llegado para morir, y todavía sueno.